jueves, 20 de noviembre de 2008

Los Ochenta…
Cada vez que alguien comenta de los años ochenta me pregunto porqué esta década quedó tan grabada en la memoria colectiva de los chilenos. Si bien es como la década donde la gran mayoría de los chilenos se educó, pienso yo que hay una fuerte intensión de los medios, o mejor dicho de quienes manejan los medios de comunicación de blanquear ese periodo de nuestra historia. No quiero parecer un amargado, ni nada de eso, pero creo que es sano poner todo en una balanza y decir que los 80, no fueron años precisamente de esplendor….Mucho se habla de los buenos años que tuvo con el florecimiento de la economía, la apertura de los mercados al exterior, etc., pero quien se benefició con eso….los sospechosos de siempre, llega la Tele a color…pero mas del 50% de la población era pobre. Después vino la crisis de 82 y todo se fue a la cresta, claro el sueño que nos había pintado la dictadura se desvanecía y todos nos fuimos al carajo…Mientras tanto los organismos represores del tirano se ocupaban de matar, torturar, desaparecer y cuanto acto delictivo estuviera a su alcance para exterminar al Marxismo-leninismo. O sea!!! Todo mal…Pero vamos al otro lado de la vereda. Personalmente mis recuerdos de niñez están en los 80, al partir la década tenía 9 años y con mis amigos de barrio ya teníamos nuestro grupo para hacer de las nuestras, el colegio era también una buena fuente de diversión. Hoy en día ,también la música, es una fuente importante de merchandising nostálgico, claro yo escuchaba la música que mi hermano mayor ponía, básicamente radio Concierto, y veíamos sagradamente Magnetoscopio Musical cada sábado, ahora claro no toda la música de los 80 es buena, hay bodrios que ni te explico!!! Sobre todo de la decadente onda disco que iba en franca retirada por ese entonces. Ahora la cultura local (entendamos como tal al movimiento subterráneo intelectual) tiene un empuje especial que solo se da cuando esta es hecha con mínimos recursos y desde la clandestinidad, y recordamos los lugares iconos de la cultura: El Ictus, El Normandie, Garage de Matucana, El Trolley, el Café del Cerro, el barrio Bellavista de ese entonces, me acuerdo que hubo un tiempo en que se cerraban las calles para dar espacio al arte, oasis en el medio del desierto.
Y llega el rock latino, para ser franco copiado de la onda Argentina de los grupos rock que cantan en castellano, ya que durante la guerra de las Malvinas no se escuchaba música en Ingles allende los Andes, lo que no sabían los medios era que acá había una escena muy subterránea de Rock y los medios le dieron justo el espacio mediático que necesitaban y que fue aprovechada a cabalidad por los Prisioneros. En desmedro la escena del Canto Nuevo que obviamente no se le dio ninguna tajada de esta torta. Los medios creyendo que el Rock era más banal lo dejaron sonar y la juventud de la época encontró una forma contestataria de gritarle en su propia cara a la dictadura. Ahora veo la serie de Canal 13, me parece entretenida, quizás políticamente muy correcta, palitos por un lado y por otro, pero me pareció tremendamente llamativo que por la estación católica hablaran de condón y relaciones prematrimoniales abiertamente, y lo curioso es eso, que se habla hoy de algo que supuestamente pasaba hace veinticinco años atrás donde el sólo hecho de pensar en una o en ambas cosas era sinónimo de fuego eterno. Una vez mas nos damos cuenta que las personas evolucionan mucho más rápido que las fastuosas instituciones. En fin ¿fueron los ochenta tan buenos como los pintan?, no sé. Ni mejores que los sesenta ni peores que los noventa. Pero nos divertimos.